Discusión: El tercer Reich
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Viejo 14-November-2012, 17:18
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Tatiana Tatiana no ha iniciado sesión
Forista Turquesa
 
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cafe Re: El tercer Reich

# 1
LOS POLITICOS DE HOY
(Tomado en parte de “Mein Kampf” pgs. 71/72 de A.Hitler, el dictador más odiado del siglo XX)


Hasta la fecha estoy convencido, que el hombre en general, salvo casos muy especiales de una vocación muy singular, solo deberá dedicarse a la actividad de la política en público no antes de haber alcanzado su 30 años de su edad. Esto se debe al hecho, de que durante ese tiempo la educación recibida solo conduce a la primera plataforma, desde la cual puede ahora observar los diversos problemas políticos para definir su propia opinión y postura ante lo los mismos. Solo después de haber conseguido de esta manera su propia manera de ver el mundo(“Weltanschauung”= ideología) y así haber logrado la perseverancia de juzgar mediante sus propias observaciones con respecto a los diversos casos y dudas de la política en general, el hombre, al contar con cierta madures, podrá participar en la conducción y hasta convertirse en el fundador de un propio partido como líder para ejercer un programa político adecuado para el bien de la comunidad.

Pero al existir también otros partidos políticos, que igualmente tienen una manera de ver al mundo, aunque con un enfoque diferente, el conductor de su partido del que hablo, corre el peligro, de que un día, ya sea que tendrá, que cambiar su manera de ver las cosas en sus puntos principales, en contra de sus propias convicciones, o bien reconocer la otra forma de ver los problemas políticos del mundo.

En el primero de los casos, resulta muy penoso para él mismo, ya que de ahora en adelante como indeciso, no puede esperar, que la fe inquebrantable de sus seguidores y partidarios sea igualmente inestable y nunca tan firme como antes. Sin embargo desde el punto de vista de los partidarios un cambio hacia una indecisión del líder provoca una humillación ante los adversarios.

En el segundo caso sucede algo, que precisamente hoy vemos con frecuencia, en el que los partidarios ya no creen en las promesas de su líder, en las que éste mismo ya no cree. Sus defensas son huecas y suenan a demagogia y muy insignificantes en la elección de los medios, mientras que él mismo ya no esta pensando en defender seriamente sus propias convicciones políticas. No se sacrifica el hombre por defender algo, en lo que ya no cree ni él mismo. Pero mientras tanto las exigencias de sus partidarios crecen constantemente y se vuelven más descaradas, hasta que el líder sacrifica el resto de su imagen y se convierte en un simple “político”como comparsa.

Eso significa pertenecer a esa clase de hombres, cuya única y verdadera opinión es la de la gente sin carácter, aunada con la desfachatez de una imposición pegajosa y un altamente desarrollado arte de mentir.
Si un tipo de esos, y para la desgracia de la gente decente, logra llegar hasta un parlamento, entonces hay que saber desde el principio, que el verdadero sentido de la política para él, no es más que la batalla heroica por la posición permanente del “biberón” de su vida y de su familia. Entre más dependen de él su mujer y sus hijos, tanto más encarnizada es su lucha por el escaño alcanzado, donde cada persona con un instinto político diferente se convierte en su enemigo personal. En cada movimiento de una ideología distinta, o de un hombre mayor, olfatea el principio del fin de su cómoda situación como parásito del presupuesto de la nación.

Pero no todos los políticos actuales son los de más de 30 años y que vinieron a menos con su propia definición de un partido, y que tenían en mente el bien de la nación, pues también tenemos a los hijos de aquellos y los que desde la preparatoria y desde las universidades ya eran rebeldes, solo por seguir consignas de moda, de índole marxista leninista disfrazadas de democráticas.
Son éstos los que ahora llenan las curules de la cámara de diputados y que entraron por abajo al parlamento. Son estos, que ya no tienen en mente ni el bien de la nación ni tienen arraigo con partido alguno, pues lo único que les motiva es su bienestar económico personal, aunque para ello, como chapulines, tengan que brincar de un partido al otro... mientras sigan siendo casi analfabetas en la materia política. Si acaso sirven estos sujetos como peones de un partido de ajedrez, para que hagan grilla en el congreso y provoquen desórdenes ... obviamente obedeciendo órdenes de algún partido, que tampoco quiere dar la cara.

Esa es la clase de sabandijas, que tenemos hoy en nuestro gobierno.



SIGUE[/QUOTE]


Increible Herbert!!

Parece que estuviese dirigido a nuestros políticos.
En casi un siglo no cambió nada.

El ser humano cuando es político es igual en todas partes.
No hay variación ni en esa raza del superhombre ario; con nuestros origenes latinos a los que se refiere Hitler para descalificar ésta herencia.

Es exactamente igual; por éso surgieron personajes como él.
Una manera de contenerlos.Como un parapeto que a la vez les muestra el camino.

Simplemente siento que el Hombre de nuestros días se dejó ganar por la molicie de la modernidad en que todo te dan ya hecho y simplemente se le han quedado los vicios atávicos del político.

Ya no hay lugar para líderes de la estatura de este nefasto personaje que evidentemente supo cómo llegar a una masa que estaba esperando desesperadamente que le mostraran un camino.


Sigo leyendo Herbert...

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