En todo Jalisco, muy bien se destila
con base al proceso de atávicas leyes,
y al fin el nectario de azules magueyes
se extrae y nos brinda el sabroso tequila.

De México es sello que va por el mundo
llevando alegría con gusto y agrado,
en donde en las fiestas, éste destilado,
se sirve y provoca un momento jocundo.

Mantiene la euforia con gratos cantares;
lo mismo se vierte en diversos ambientes
de pobres y ricos y todas las gentes,
incluso de aquellos regios paladares.

“De origen”, ya tiene su certificado
de tierras aztecas que adquieren prestigio,
y con sus esencias que son un prodigio
le brinda a las bocas el sorbo anhelado.

Tequila de recio sabor con que agita
la fibra de aquellos que ansiosos lo prueban
y con sus sabores el ánimo elevan,
con sal y limón y rica “sangrita”

Su nombre proviene de un pueblo afanoso,
en donde el agave, tenaz se cultiva;
es planta genuina que de ella deriva,
por ser la materia del néctar famoso.

Aquí cito al “blanco”, “joven o abocado”,
partiendo del tiempo que está en la barrica,
está el “ reposado, así se le ubica,
y adquiere renombre el que es “añejado”.

En estas palabras que el verso compila,
yo lanzo a los vientos mi voz sin ambages,
uniendo mi canto a otros homenajes
que bardos cantores le hacen al tequila.