¿Cómo ve compadre Chente;
yo, Crisóstomo Segovia,
con setenta años presentes,
me casaré con mi novia
que tan solo tiene veinte?

El compadre sin rodeos
dijo sin mucha alharaca:
Compadre pos yo te veo
como una oreja de vaca.

--¡Ah chingao! ¿ y eso por qué?
explíqueme que no entiendo.
Y el compadrito a la vez
le dijo sin disimulo
y desde su fuero interno:
“Porque está lejos del culo
y muy cerquita del cuerno”.