El mesero Juan Garralda
le preguntó a Pedro cerda
en la cantina “Giralda”:
“Por qué llevas esa jerga
tan grande sobre la espalda”.

Pedro luego contestó,
respecto a la jerga aquella.
y le dijo: me la dio
el genio de la botella.

Eso no puedo creerlo,
el mesero aquel le dijo
con marcado pesimismo,
entonces contestó Pedro,
puedes probarlo tú mismo.

Aquí traigo la botella,
tállala y pide un deseo,
y verás que el genio de ella
te lo cumple luego luego.

El mesero sin recesos
esa botella frotó,
luego al genio le pidió
muchos millones pesos.

En seguida aparecieron
muchos quesos de a montes,
eran quesos por millones
que en aquel bar no cupieron.

Dijo el mesero perplejo;
Yo no sé lo que entendió
este genio tan pendejo,
porque yo le pedí pesos
y él quesos apareció.

Pedro arrugó el entrecejo,
y al mesero dijo así:
Es medio sordo y pendejo
y además una monserga,
¿acaso crees que pedí
tener una enorme jerga?