--Yo creo que no va a caber,
dijo Leonor a su esposo,
ya que como puedes ver
es muy grande y muy bromoso.

--Mujer no te desesperes
y mételo poco a poco;
y ella dijo no se puede,
me está causando sofoco.

El marido sin encono,
le dijo sin un reproche,
mejor bájate del coche
que orita yo lo estaciono.