Foros México  

Regresar   Foros México > Secciones > Cultura y Entretenimiento > Literatura y Poesía.

Responder
 
Herramientas Estilo
  #821  
Viejo 02-July-2018, 07:24
Avatar de Tatiana
Tatiana Tatiana no ha iniciado sesión
Forista Turquesa
 
Registrado: 17-03-08
Posts: 20,869
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

Citar y responder
  #822  
Viejo 15-August-2018, 10:59
Avatar de cubo
cubo cubo no ha iniciado sesión
Forista Esmeralda
 
Registrado: 18-02-08
Posts: 11,566
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

-----
Yo soy de la opinión de los que entienden que los germanos nunca se juntaron en casamiento con otras naciones y que así se han conservado puros y sencillos, sin parecerse sino a sí mismos. De donde procede que un número tan grande de gente tienen casi todos la misma disposición y talle, los ojos azules y fieros, los cabellos rubios, los cuerpos grandes y fuertes solamente para el primer ímpetu. No tienen el mismo sufrimiento en el trabajo y obra de él, no soportan el calor y la sed pero llevan bien el hambre y el frío, como acostumbrados a la aspereza e inclemencia de tal suelo y cielo.

La Germania
Cayo Cornelio Tácito
-----
Citar y responder
  #823  
Viejo 01-September-2018, 14:46
Avatar de Tatiana
Tatiana Tatiana no ha iniciado sesión
Forista Turquesa
 
Registrado: 17-03-08
Posts: 20,869
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

Citar y responder
  #824  
Viejo 03-September-2018, 12:48
Avatar de cubo
cubo cubo no ha iniciado sesión
Forista Esmeralda
 
Registrado: 18-02-08
Posts: 11,566
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

-----
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevaré el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sobre mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas de humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido:

su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, más tendrá sentido;
polvo serán, más polvo enamorado.

"Amor constante más allá de la muerte"
Francisco de Quevedo.
-----
Citar y responder
  #825  
Viejo 13-September-2018, 10:37
Avatar de cubo
cubo cubo no ha iniciado sesión
Forista Esmeralda
 
Registrado: 18-02-08
Posts: 11,566
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

Entrado que hubo el otoño... (La conquista del oeste).

Ya casi.
Citar y responder
  #826  
Viejo 13-September-2018, 16:11
Avatar de Tatiana
Tatiana Tatiana no ha iniciado sesión
Forista Turquesa
 
Registrado: 17-03-08
Posts: 20,869
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

SOBEL
Dicen, que el mal no tiene nombre, pero se equivocan.
El mal se llama Isobel. Si se preguntan como lo sé, les diré que no me resultó fácil descubrirlo. Al principio, Isobel era una niña como cualquier otra,
Tan solo se diferenciaba de la mayoría, en que ella fue abandonada. A Isobel la dejaron en la puerta de una iglesia al poco de nacer. No era deseada por su madre, eso está claro, y allí fue donde unas beatas, la encontraron a eso de las siete de la mañana, cuando iban a rezar más por costumbre, que por otra cosa.
Cuando, al escuchar unos balbuceos, levantaron la mantita que cubría aquel bulto mañanero, se encontraron con ella. Se dice que la niña no lloró y que, a diferencia de los recién nacidos “normales”, tenía los ojos abiertos, muy, muy abiertos. Para no alargarme en demasía con la explicación, concluiré diciendo que el sacerdote, después de confirmar el hallazgo con sus propios ojos, hizo una llamada a los servicios sociales que se hicieron cargo, de forma inmediata, de la situación. Isobel tenía ya nueve años cuando fuimos a un centro de acogida, antes llamados orfanatos, para elegir a la que sería nuestra última hija.
Cuando nació Eli, la pequeña, que en esos momentos contaba ya once años, mi mujer, Mym, sufrió una grave infección generaliza, de origen desconocido, que hizo peligrar seriamente su vida.
Como resultado de ello, perdió la capacidad de tener hijos.
Bueno, en nuestro caso, hijas, pues a Eli debíamos sumar a Lau (ya no aceptaba que la llamasen Laurita), que a sus quince años, se estaba convirtiendo en una mujercita preciosa y sobre todo, y lo más importante, muy inteligente y cabal.
El caso es que allí estábamos mi mujer, nuestras hijas y yo, aquel caluroso miércoles catorce de Agosto, de hace justo un año, esperando para escoger a la niña que, desde ese día, pasaría a ser parte de nosotros.
Personalmente hubiese preferido un niño, aunque solo fuese por cambiar un poco y darle más variedad a la cosa, pero las tres se pusieron en mi contra y el resultado fue otro componente femenino, en el elenco familiar.
Es muy triste, descorazonador diría yo, el ver a esas niñas expuestas allí como si fueran…a la espera de unos padres que las salven de tanto desamor; de la soledad.
Como tampoco tengo intención de extenderme mucho en lo que ocurrió ese día, solo diré que a mí me gustó una niña de aspecto triste y algo retraída, que se encontraba un poco apartada de las demás. Otra vez mis preferencias fueron desoídas por el resto de la familia. Isobel, de forma desvergonzada, abandonando la fila y dirigiéndose, todo descaro, a Mym, la abrazó diciéndole, “voy a ser tu hija, ¿verdad?” Acto seguido, fijando esos grandes ojos negros que la adornan en Eli, le dijo muy bajito, “¿quieres que sea tu hermana?” Antes de que mi hija, pudiese articular palabra alguna, Lau, que siempre ha tenido un concepto muy claro de las cosas, contestó por el resto de nosotros. “Creo que esta niña encajará a la perfección en nuestra tribu (así nos llamaba “familiarmente”). Tiene un ‘no sé qué’, que me gusta mucho.
¡Nos la quedamos!… ¿verdad mamá?” No hacía falta que le preguntase. Mym ya había decidido. Unas horas más tarde, después de comer en un burger, Isobel, tomaba posesión de su nueva casa. Al principio todo fue bien, quizás demasiado. La “nueva” como la llamaba Eli, fue instalada en una pequeña y confortable habitación, muy luminosa, en el desván de nuestro hogar. A ella le gustó nada más verla y con una radiante sonrisa, nos confirmó, lo que ya intuíamos; estaba encantada con nosotros.

Pasados los primero meses, Isobel empezó, al principio de forma muy sutil, a tener un comportamiento digamos, algo fuera de lo normal. Cogía rabietas por las cosas más nimias, se volvió hiperactiva, escapándose de casa a la menor ocasión, para deambular sin rumbo por el barrio. Cuantas veces nuestros vecinos, nos habían alertado de su presencia varias calles más allá, pisando distraída las flores de sus jardines o mirando fijamente a sus ventanas. En un principio no le dimos mayor importancia, cosas de la edad y de sus circunstancias pasadas, pero ninguna de nuestras dos hijas hicieron nada parecido, cuando contaban nueve años.
El caso es que hablamos con ella “Isobel, no puedes ausentarte sin pedir permiso. Todavía eres demasiado pequeña y no es seguro para ti, que salgas sola. Hay muchas cosas que todavía no sabes y podría pasarte algo malo. ¿Comprendes cariño?” Isobel nos miraba con el rostro hierático; sin pestañear. De sus labios apretados no salió palabra alguna Se diría que le molestaba que le llamásemos la atención; que no entendía, por qué no podía hacer lo que le viniese en gana.
Dejó de salir, pero nos lo hizo pagar muy caro. A partir de ese momento, consiguió que la convivencia en nuestra casa, fuese de todo punto imposible. No solo no obedecía a Mym, cuando esta le pedía que hiciese cualquier cosa, si no que la miraba de forma desafiante…retadora.
Dejó de limpiar su habitación tirándolo todo por el suelo y chillando y pataleando si, mi esposa o yo, le recriminábamos su actitud. Entraba en el cuarto de sus hermanas, cuando estas no estaban y sustraía pequeños objetos, que dejaba en la habitación de la otra para enfrentarlas (algo que consiguió en más de una ocasión), o, ¡simplemente!, las tiraba al cubo de la basura.
Su vocabulario pasó de ser el de una niña normal, a otro más bien barriobajero, vulgar… soez. Del colegio acabaron expulsándola, por su extremado mal comportamiento, pues incluso llegó a agredir a niñas más pequeñas que ella. También la acusaron de otras cosas, pero prefiero no mencionarlas aquí. Son demasiado terribles y, además, no fueron probadas. Pero todo puede empeorar y eso fue lo que ocurrió, cuando Isobel empezó a levantarse por las noches. Podía oír sus pasos a eso de las dos o las tres de la mañana, deambulando de aquí para allá. Solía pararse delante de la puerta de las habitaciones de sus hermanas. Más de una vez me levanté y pude verla observándolas, como esperando el momento apropiado para hacer…no sabría decir qué.
También trajinaba en la cocina, y podía escucharse el ruido que hacía abriendo y cerrando la puerta del horno, escudriñando en los cajones de la cubertería, o en la nevera, cogiendo lo que más le apeteciera.
Un día desapareció Pepa, nuestra gata.
Recuerdo que la buscamos por toda la casa, por el jardín y que, después, ampliamos la búsqueda a todo el vecindario. Pusimos carteles con su foto, en cualquier sitio que nos permitiesen hacerlo, pero no obtuvimos ningún resultado. Que disgusto se llevaron nuestras hijas. Eli, estaba desconsolada.

Editado por Tatiana en 13-September-2018 a las 16:14
Citar y responder
  #827  
Viejo 13-September-2018, 16:29
Avatar de Tatiana
Tatiana Tatiana no ha iniciado sesión
Forista Turquesa
 
Registrado: 17-03-08
Posts: 20,869
Predeterminado Re: Taller del Alquimista...

. Pepa la eligió a ella, desde un principio, para dormir en su cama. Lau tiene mucho genio y no le gustaba tenerla sobre la almohada.
Mym, entusiasta de los gatos y en particular de Pepa, no podía hacerse a la idea de haberla perdido para siempre.
A veces, sentaba en una sillita situada en el porche, lloraba en silencio la pérdida de su amada “peludita”, como solía llamarla.

Me encontraba un domingo por la mañana en nuestro jardín, podando los rosales, cuando nuestra vecina, una mujer de aspecto imponente y voz de sargento mayor del cuerpo de marines, me hizo señas por encima del seto que separaba nuestras propiedades, para que me acercase.
Cuando la distancia que nos separaba se acortó lo suficiente, para hablar sin dificultades, me confesó, en un susurro, que unas noches atrás y debido a que no podía conciliar el sueño, por culpa de unas molestias estomacales, se encontraba asomada a la ventana, cuando vio que por la puerta trasera de nuestra vivienda salía, con una bolsa de basura, ¡Isobel! “La bolsa parecía moverse”, me dijo con un hilo de voz.
Al poco, estaba de vuelta espolsándose de su camisón, lo que parecía ser tierra. Después entró de nuevo en casa y la noche siguió su curso, sin más incidentes dignos de mención.

Cuando regresé a los rosales, una idea rondaba por mi cabeza. ¡Pepa! Dentro de la bolsa se encontraba nuestra gata y estaba viva cuando se la llevó. No se lo dije ni a Mym ni a las niñas, pues no sabía cómo hacerlo. No me hubiesen creído, por lo que preferí cerrar la boca y esperar.
El psicólogo al que la llevamos, andaba bastante desorientado y nos pidió un poco más de tiempo, para poder evaluarla en condiciones. Nos dijo que algunas de sus reacciones eran de adulto y que le costaba empatizar con los demás. Era un caso muy extraño y quería consultarlo con sus colegas.
Isobel dejó de hablar con nosotros.
Su retraimiento se hizo cada vez más acusado y apenas salía de su habitación…durante el día. Su reino era la noche. El curso escolar ya lo habíamos dado por perdido, pero a ella parecía no importarle. Tenía un objetivo y yo empezaba a sospechar cual.

Estoy solo. Nadie en mi familia parece darse cuenta, del peligro que corremos. En las últimas semanas, han desaparecido varias mascotas de los alrededores. Sus propietarios creen que hay una banda organizada que los rapta, a saber con qué fin. Pero yo conozco la verdad. Es Isobel. Siempre es ella. Creo haber averiguado donde los entierra… ¡vivos! Hay un terreno detrás de nuestra casa, en donde no llegó a construirse edificación alguna y que ahora, está cubierto de matorrales. Estoy seguro que es ahí donde se deshace de los pobres animales, incluida Pepa.

No me gusta como nos mira. Hace dos días que no quiere comer, solo dirige esos maliciosos ojos negros hacía todos nosotros y sonríe. Es una sonrisa casi imperceptible, pero está ahí, yo puedo detectarla. Hoy nos hemos ido a la cama temprano.
Mañana es un día señalado. Lau, junto con otras compañeras del colegio, recibirá un premio por su actuación en la función de teatro anual, que organizaba el colegio. Estuvo increíble en el papel de Electra. Después iremos todos a comer al restaurante favorito de Eli que, como amante de las pizzas, no puede ser otro que Don Salvatore. Al poco de retirarnos, la casa quedo completamente en silencio; como una tumba.

Tenía que pasar. Se lo advertí a Mym en innumerables ocasiones cuando, ya harto de callar, le conté todas mis sospechas, pero no me hizo caso; nadie me lo hacía. Esta noche, cuando la oscuridad da paso a lo desconocido, Isobel se ha levantado de su cama. No ha hecho ningún ruido. Sus ojos destellan en la oscuridad. El mal se ha adueñado de nuestro hogar,
y ya es demasiado tarde para detenerlo. Su camisón blanco contrasta con un rostro envuelto en tinieblas.
Sus pies descalzos la conducen, como llevada por un viento infernal, hasta la habitación de Eli; mi querida, mi preciosa Eli. Después de mirarla durante unos segundos, ha levantado el brazo derecho por encima de su cabeza y, con un golpe brutal, ha clavado el cuchillo de trinchar, en su pecho.
Un ligero silbido, como un escape de gas, has salido de la boca de Eli; eso es todo. Acto seguido ha continuado acuchillándola de forma mecánica, una, dos…, no sé cuántas veces más. Su camisón, su cara, su pelo, están ahora, manchados con la sangre de su hermana. Después le toca el turno a Lau. Ha intentado repetir la operación, solo que esta vez, mi hija mayor se ha despertado y la ha visto al lado de la cama. La ha apuñalado en la garganta para que no grite. Cuando Isobel sale de la habitación, Lau todavía se está ahogando en su propia sangre. Pobre Mym, ella es la siguiente. Isobel está mirándola fijamente y su cara tiene una expresión de locura y, al mismo tiempo, de conmiseración.
Es posible que sienta un poco de afecto por ella, aunque eso nunca lo sabremos. Si en estos momentos Mym se despertase y se diese exacta cuenta de la situación, sin duda gritaría:
“¡Por dios santo!, ¿Qué has hecho? Toda esa sangre, ¡mis hijas! ¿Dónde están mis hijas? ¿Cómo has podido? ¡Maldito seas!
Sé lo que estás pensando, que ha sido Isobel, pero Isobel no existe.
¡Nunca ha existido excepto en tu imaginación!
Apareció cuando sufriste aquel terrible golpe en la cabeza. Jamás estuvo en nuestra casa, ni mató a nuestra gata. Tampoco enfrentó a nuestras hijas robándoles cosas de sus habitaciones, ni ha hecho nada de lo que, en tu locura, le has atribuido. ¡Fuiste tú y solo tú!
Ella solo vive en tu mente enferma. El psiquiatra, después de examinarte, recomendó el internamiento inmediato, pero nosotras decidimos que te quedases en casa, y siguieses el tratamiento a nuestro lado, y así nos lo pagas. ¡Así te pudras en el infierno!”.

¡Qué lista es Isobel! Siempre se ocultó a mi familia. Ellas nunca la vieron, cuando siempre ha estado aquí. Manipuló sus mentes para que creyesen que era yo, el culpable de todo. Como pueden ver, el mal se llama Isobel. Levantó el cuchillo una última vez. Adiós mamá.


Jose Maria

Citar y responder
Responder

Herramientas
Estilo

Reglas del foro
Usted no puede comenzar discusiones
Usted no puede enviar respuestas
Usted no puede enviar archivos adjuntos
Usted no puede editar sus mensajes

el código BB está activado
Emotícones está activado
El código [IMG] está activado
El código HTML está activado

Ir a


Todas las horas son GMT -5. La hora es 17:28.


Foros México
Page generated in 0.25952 seconds with 9 queries