Re: ¿Y los blackberries, joven...? Cacharon a funcionario de Presidencia...
¡TODOS NOS EQUIVOCAMOS!
RAFAEL QUINTERO ES UN MUCHACHO ACOMEDIDO!
(o se equivocó de chamba, quería ser mandadero)
Comunicado de Rafael Quintero Curiel sobre los ''blackberries'' robados
11:53 a.m.
Documento entregado a El Universal
A quien corresponda:
En relación a los hechos que me imputan los medios de comunicación de Estados Unidos, los cuales ponen indebidamente en duda mi honorabilidad, me permito precisar lo siguiente:
1. Al percatarme de que habían sido olvidados por sus propietarios, y toda vez
que la gran mayoría de las comitivas de los tres países habían abandonado el
hotel-sede, recogí dos aparatos de telefonía celular con el propósito de
entregarlos a sus propietarios.
2. Por ello me desplacé al Gallier Hall, lugar donde estaba por culminar la última actividad de la Cumbre de Líderes de Norte América. Alcancé a llegar al término de la siembra del árbol que se dio al final de la conferencia de prensa, sin embargo,
no hallé el canal adecuado para poder encontrar a los propietarios de ambos
aparatos telefónicos.
3. La Comitiva Mexicana tomó rumbo hacia el aeropuerto de la ciudad de Nueva Orleáns, lugar donde yo tenía labores que cumplir. Si bien yo no formo parte del personal que se transporta en el TP-01, mi responsabilidad era garantizar que cada uno de los integrantes de la fuente presidencial tuvieran acceso en tiempo a la aeronave.
4. Mi avión de regreso a México salía dos horas después de que la aeronave oficial saliera a la ciudad de Dallas, por lo que ya no alcanzaba a regresar al hotel-sede y pedí a una conductora de apoyo que entregara ambos teléfonos celulares en la recepción del mismo hotel-sede por si sus dueños los reclamaban.
Por tal motivo espero que las autoridades norteamericanas aclaren este asunto, ya que es de su conocimiento que cuando agentes del Servicio Secreto me preguntaron en el aeropuerto sobre el paradero de los celulares, les señalé con toda tranquilidad que la conductora estaba en camino a la recepción del hotel para entregarlos. Fue ahí cuando me señalaron específicamente que se les diera al personal del mismo Servicio Secreto. Una vez verificada la entrega, los agentes me agradecieron gentilmente la atención que les presté.
Deseo que este asunto sea aclarado a la brevedad para poder continuar con mis actividades cotidianas.
Atentamente
Rafael Quintero Curiel
Nota:
¡Por andar de pinche metiche!
.
¡TODOS NOS EQUIVOCAMOS!
RAFAEL QUINTERO ES UN MUCHACHO ACOMEDIDO!
(o se equivocó de chamba, quería ser mandadero)
Comunicado de Rafael Quintero Curiel sobre los ''blackberries'' robados
11:53 a.m.
Documento entregado a El Universal
A quien corresponda:
En relación a los hechos que me imputan los medios de comunicación de Estados Unidos, los cuales ponen indebidamente en duda mi honorabilidad, me permito precisar lo siguiente:
1. Al percatarme de que habían sido olvidados por sus propietarios, y toda vez
que la gran mayoría de las comitivas de los tres países habían abandonado el
hotel-sede, recogí dos aparatos de telefonía celular con el propósito de
entregarlos a sus propietarios.
2. Por ello me desplacé al Gallier Hall, lugar donde estaba por culminar la última actividad de la Cumbre de Líderes de Norte América. Alcancé a llegar al término de la siembra del árbol que se dio al final de la conferencia de prensa, sin embargo,
no hallé el canal adecuado para poder encontrar a los propietarios de ambos
aparatos telefónicos.
3. La Comitiva Mexicana tomó rumbo hacia el aeropuerto de la ciudad de Nueva Orleáns, lugar donde yo tenía labores que cumplir. Si bien yo no formo parte del personal que se transporta en el TP-01, mi responsabilidad era garantizar que cada uno de los integrantes de la fuente presidencial tuvieran acceso en tiempo a la aeronave.
4. Mi avión de regreso a México salía dos horas después de que la aeronave oficial saliera a la ciudad de Dallas, por lo que ya no alcanzaba a regresar al hotel-sede y pedí a una conductora de apoyo que entregara ambos teléfonos celulares en la recepción del mismo hotel-sede por si sus dueños los reclamaban.
Por tal motivo espero que las autoridades norteamericanas aclaren este asunto, ya que es de su conocimiento que cuando agentes del Servicio Secreto me preguntaron en el aeropuerto sobre el paradero de los celulares, les señalé con toda tranquilidad que la conductora estaba en camino a la recepción del hotel para entregarlos. Fue ahí cuando me señalaron específicamente que se les diera al personal del mismo Servicio Secreto. Una vez verificada la entrega, los agentes me agradecieron gentilmente la atención que les presté.
Deseo que este asunto sea aclarado a la brevedad para poder continuar con mis actividades cotidianas.
Atentamente
Rafael Quintero Curiel
Nota:
¡Por andar de pinche metiche!
.
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