Re: Como un arte materialista:La PROSPECTIVA de lo y para lo humano
Dinero.
En esa senda habrÃa que pensar en la opción de un medio de cambio convivencial (16) que permitiera a las comunidades de práctica, auto-regular sus actividades productivas y distributivas como en una sociedad mutual que compensa la preservación del patrimonio natural y cultural.
Esta previsión tendrÃa que realizarse atendiendo a las formas energéticas o potenciales figurados por los miembros de las propias comunidades, independientemente de que se traten de cientÃficos o indÃgenas y tengan o no una base territorial en común, mientras puedan prefigurar en conjunto un método y asociado a él un lenguaje a la manera de una:
Matemática vernácula
Cuestión que puede parecer inverosÃmil pero los antropólogos identificaban, por ejemplo, más de 750 idiomas diferentes en Papúa Nueva Guinea y Lean, de la Universidad Tecnológica de Lae ubicaba más de 500 sistemas de contar, de clasificar y de simetrÃas y diferencias, es decir, de matemáticas, en esa misma región. (17)
Lo que si es completamente inverosÃmil es “que una expresión matemática –decÃa Jouvenel- nos haga conocer el porvenir, y los que lo creen, en otros tiempos, hubieran creÃdo en brujerÃas. El principal mérito de la matematización es el obligarnos a adquirir perfecta conciencia de aquello que suponemos. En general, la cuantificación del porvenir es un ejercicio filosófico que atestigua las relaciones que suponemos entre las cantidades que nos interesan†(18) y la tecnociencia matemática actual, la informática, abre un nuevo campo de reflexión en ese sentido.
Seguramente muchas geometrÃas y matemáticas incipientes irán desapareciendo al enfrentarse a las armas de occidente, entre las cuales el comercio, la religión y la educación no son las menos poderosas.
Sin embargo, el folklore mundial conoce también otra situación: la victoria del débil sobre el fuerte.
“Esta situación genera todo un ciclo de historias sobre el triunfo del débil inteligente sobre el gigante fuerte y estúpido. El inteligente vence con la inventiva, la rapidez de ingenio, la astucia y el engaño, en último análisis, con la inmoralidad†(19) para los cánones de su época, pero es de ahà de donde brota:
La innovación
cultural, siempre aparejada al comportamiento loco –loco, pero no estúpido, esto es, dotado de una determinada racionalidad sobrehumana y que, al mismo tiempo, necesita de acciones sobrehumanas- ello se encuentra bastante a menudo en la literatura.
En el comportamiento cotidiano se realizan como un ideal difÃcilmente alcanzable.
Este singular furor está ligado en múltiples contextos culturales al comportamiento ideal del amante o del artista.
- Es famoso el pasaje del capÃtulo XXV de la primera parte de Don Quijote donde éste imita la locura amorosa de los héroes de las novelas de caballerÃa.
“Al monólogo de Don Quijote, Sancho responde subrayando que un comportamiento tal –desde el punto de vista del sentido común- es injustificado para el héroe, dado que los caballeros habÃan sido arrojados a la locura por los engaños o la severidad de las mujeres amadas por ellos.
[...] pero vuestra merced, -dice Sancho- ¿qué causa tiene para volverse loco?¿Qué dama lo ha desdeñado[...]
La respuesta de Don Quijote se traslada del dominio de la lógica cotidiana a la meta-lógica de la locura amorosa caballeresca.
Ahà está el punto –respondió don Quijote-, y ésa es la fineza de mi negocio; que volverse loco un caballero andante con causa, ni grado ni gracias: el toque está en destinar sin ocasión y dar a entender a mi dama que, si en seco hago esto, ¿qué hiciera en mojado?
Analizar un cambio que está aún realizándose y que —en determinados aspectos— es todavÃa embrionario supone arriesgarse a ser acusado de ingenuidad, cuando no de complicidad con el objeto estudiado.
Es cierto que la profecÃa, en sus formas modernas —evolucionismo social, previsión, prospectiva, futurologÃa—, ha constituido muy a menudo un poderoso instrumento de movilización y acción, provocando el advenimiento de aquello que describe, por ello hay que insistir en que la economÃa y las ciencias sociales deben voltear más hacia las artes y la literatura que hacia las llamadas ciencias naturales que algún dÃa habrán de humanizarse.
Mientras tanto, la parte más importante de su objeto de estudio, el cambio social, seguirá siendo como un arte.
Notas:
(1) Autor del libro: Conocimiento Prospectivo, Jefe de Gestión de proyectos y vinculación con los sectores productivo y social del Centro de Investigaciones Económicas, Administrativas y Sociales (CIECAS), IPN, asociado de Prospectiva Económica y Social S. C. y miembro del Comité de Planeación del Nodo Futuro México de la Red EyE en América Latina, Proyecto Millennium, A/C UNU.
(2) Ilich, Ivan (2002), pp. 16
(3) Ver Feller (1983)
(4) Ver EcheverrÃa (2003)
(5) Adams (1983), p 26
(6) Lotman (1999), Pp. 16-17.
(7) Adams (2001), p. 175.
(8) Adams (2001), p. 176.
(9) Adams (2001), Pp. 177-178.
(10) Lotman (1999), p. 19.
(11) Lotman (1999), p. 20.
(12) Lotman (1999), Pp. 26-27.
(13) Lotman (1999), Pp. 27-28.
(14) Lotman (1999), Pp. 28-29.
(15) Lotman (1999), p. 33.
(16) Sobre el significado del concepto de “convivencialidad†conviene leer a Illich (1985)
(17) Bishop (2002), p.80
(18) Jouvenel (1966), Pp. 291-293.
(19) Lotman (1999), p. 62.
Fuentes:
- Adams, Richard N. (2001). El octavo dÃa. La evolución social como autoorganización de la energÃa. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (UAM). México.
- Adams, Richard N. (1983). EnergÃa y estructura. Una teorÃa del poder social. Fondo de cultura económica. México
- Lotman, Yuri M. (1999). Cultura y explosión. Lo previsible y lo imprevisible en los procesos de cambio social. Editorial Gedisa. Barcelona. España.
- Jouvenel, Bertrand de (1966). El arte de prever el futuro polÃtico. Ediciones Rialp, S. A., Madrid. España.
- Bishop, Alan J. (2003). Enculturación matemática. La educación matemática desde una perspectiva cultural. Paidós. México
- EcheverrÃa Javier (2003). La revolución tecnocientÃfica. Fondo de cultura económica. España
- Illich, Ivan (2002). En el viñedo del texto. EtologÃa de la lectura: un comentario al “Didascalicon†de Hugo de San VÃctor. Fondo de cultura económica. México
- Ilich, Ivan (1985). La convivencialidad, México, JoaquÃn Mortiz / Planeta.
- Felipe, León (1982). Rocinante. Visor libros. España.
- Feller, William (1978). Introducción a la teorÃa de las probabilidades y sus aplicaciones. Volúmenes I y II. Limusa. México.
-Foucault (2000). Defender la sociedad. Fondo de Cultura Económica. Argentina.

En esa senda habrÃa que pensar en la opción de un medio de cambio convivencial (16) que permitiera a las comunidades de práctica, auto-regular sus actividades productivas y distributivas como en una sociedad mutual que compensa la preservación del patrimonio natural y cultural.
Esta previsión tendrÃa que realizarse atendiendo a las formas energéticas o potenciales figurados por los miembros de las propias comunidades, independientemente de que se traten de cientÃficos o indÃgenas y tengan o no una base territorial en común, mientras puedan prefigurar en conjunto un método y asociado a él un lenguaje a la manera de una:
Matemática vernácula
Cuestión que puede parecer inverosÃmil pero los antropólogos identificaban, por ejemplo, más de 750 idiomas diferentes en Papúa Nueva Guinea y Lean, de la Universidad Tecnológica de Lae ubicaba más de 500 sistemas de contar, de clasificar y de simetrÃas y diferencias, es decir, de matemáticas, en esa misma región. (17)
Lo que si es completamente inverosÃmil es “que una expresión matemática –decÃa Jouvenel- nos haga conocer el porvenir, y los que lo creen, en otros tiempos, hubieran creÃdo en brujerÃas. El principal mérito de la matematización es el obligarnos a adquirir perfecta conciencia de aquello que suponemos. En general, la cuantificación del porvenir es un ejercicio filosófico que atestigua las relaciones que suponemos entre las cantidades que nos interesan†(18) y la tecnociencia matemática actual, la informática, abre un nuevo campo de reflexión en ese sentido.
Seguramente muchas geometrÃas y matemáticas incipientes irán desapareciendo al enfrentarse a las armas de occidente, entre las cuales el comercio, la religión y la educación no son las menos poderosas.
Sin embargo, el folklore mundial conoce también otra situación: la victoria del débil sobre el fuerte.
“Esta situación genera todo un ciclo de historias sobre el triunfo del débil inteligente sobre el gigante fuerte y estúpido. El inteligente vence con la inventiva, la rapidez de ingenio, la astucia y el engaño, en último análisis, con la inmoralidad†(19) para los cánones de su época, pero es de ahà de donde brota:
La innovación
cultural, siempre aparejada al comportamiento loco –loco, pero no estúpido, esto es, dotado de una determinada racionalidad sobrehumana y que, al mismo tiempo, necesita de acciones sobrehumanas- ello se encuentra bastante a menudo en la literatura.
En el comportamiento cotidiano se realizan como un ideal difÃcilmente alcanzable.
Este singular furor está ligado en múltiples contextos culturales al comportamiento ideal del amante o del artista.
- Es famoso el pasaje del capÃtulo XXV de la primera parte de Don Quijote donde éste imita la locura amorosa de los héroes de las novelas de caballerÃa.
“Al monólogo de Don Quijote, Sancho responde subrayando que un comportamiento tal –desde el punto de vista del sentido común- es injustificado para el héroe, dado que los caballeros habÃan sido arrojados a la locura por los engaños o la severidad de las mujeres amadas por ellos.
[...] pero vuestra merced, -dice Sancho- ¿qué causa tiene para volverse loco?¿Qué dama lo ha desdeñado[...]
La respuesta de Don Quijote se traslada del dominio de la lógica cotidiana a la meta-lógica de la locura amorosa caballeresca.
Ahà está el punto –respondió don Quijote-, y ésa es la fineza de mi negocio; que volverse loco un caballero andante con causa, ni grado ni gracias: el toque está en destinar sin ocasión y dar a entender a mi dama que, si en seco hago esto, ¿qué hiciera en mojado?
Analizar un cambio que está aún realizándose y que —en determinados aspectos— es todavÃa embrionario supone arriesgarse a ser acusado de ingenuidad, cuando no de complicidad con el objeto estudiado.
Es cierto que la profecÃa, en sus formas modernas —evolucionismo social, previsión, prospectiva, futurologÃa—, ha constituido muy a menudo un poderoso instrumento de movilización y acción, provocando el advenimiento de aquello que describe, por ello hay que insistir en que la economÃa y las ciencias sociales deben voltear más hacia las artes y la literatura que hacia las llamadas ciencias naturales que algún dÃa habrán de humanizarse.
Mientras tanto, la parte más importante de su objeto de estudio, el cambio social, seguirá siendo como un arte.
Notas:
(1) Autor del libro: Conocimiento Prospectivo, Jefe de Gestión de proyectos y vinculación con los sectores productivo y social del Centro de Investigaciones Económicas, Administrativas y Sociales (CIECAS), IPN, asociado de Prospectiva Económica y Social S. C. y miembro del Comité de Planeación del Nodo Futuro México de la Red EyE en América Latina, Proyecto Millennium, A/C UNU.
(2) Ilich, Ivan (2002), pp. 16
(3) Ver Feller (1983)
(4) Ver EcheverrÃa (2003)
(5) Adams (1983), p 26
(6) Lotman (1999), Pp. 16-17.
(7) Adams (2001), p. 175.
(8) Adams (2001), p. 176.
(9) Adams (2001), Pp. 177-178.
(10) Lotman (1999), p. 19.
(11) Lotman (1999), p. 20.
(12) Lotman (1999), Pp. 26-27.
(13) Lotman (1999), Pp. 27-28.
(14) Lotman (1999), Pp. 28-29.
(15) Lotman (1999), p. 33.
(16) Sobre el significado del concepto de “convivencialidad†conviene leer a Illich (1985)
(17) Bishop (2002), p.80
(18) Jouvenel (1966), Pp. 291-293.
(19) Lotman (1999), p. 62.
Fuentes:
- Adams, Richard N. (2001). El octavo dÃa. La evolución social como autoorganización de la energÃa. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (UAM). México.
- Adams, Richard N. (1983). EnergÃa y estructura. Una teorÃa del poder social. Fondo de cultura económica. México
- Lotman, Yuri M. (1999). Cultura y explosión. Lo previsible y lo imprevisible en los procesos de cambio social. Editorial Gedisa. Barcelona. España.
- Jouvenel, Bertrand de (1966). El arte de prever el futuro polÃtico. Ediciones Rialp, S. A., Madrid. España.
- Bishop, Alan J. (2003). Enculturación matemática. La educación matemática desde una perspectiva cultural. Paidós. México
- EcheverrÃa Javier (2003). La revolución tecnocientÃfica. Fondo de cultura económica. España
- Illich, Ivan (2002). En el viñedo del texto. EtologÃa de la lectura: un comentario al “Didascalicon†de Hugo de San VÃctor. Fondo de cultura económica. México
- Ilich, Ivan (1985). La convivencialidad, México, JoaquÃn Mortiz / Planeta.
- Felipe, León (1982). Rocinante. Visor libros. España.
- Feller, William (1978). Introducción a la teorÃa de las probabilidades y sus aplicaciones. Volúmenes I y II. Limusa. México.
-Foucault (2000). Defender la sociedad. Fondo de Cultura Económica. Argentina.

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